- Autor
- Daniel P. Andrade
- Revista
- Sofia
- Edição
- 12 / 2
- Ano
- 2023
- DOI
- 10.47456/sofia.v12i2.42542
- Páginas
- e12242542
- Idioma
- pt
El artículo analiza la transformación de la principal regla emocional de Occidente: el amor. Las lecturas de la Reforma y la Contrarreforma de la obra de San Agustín situaron la regla del amor en el centro de los tratados del siglo XVII sobre el gobierno de las pasiones. El periodo de las guerras de religión y la unificación de los estados nacionales supuso el desplazamiento de la regla agustiniana a la política, con el amor propio operando como rejilla de lectura pesimista para el comportamiento de súbditos y adversarios. Si en la primera mitad del siglo la condena cristiana del amor propio y el gobierno neoestoico de las pasiones se confundieron con la naciente Razón de Estado, en la segunda mitad se produjo una inversión de la regla emocional. La concepción jansenista de cómo la providencia divina disponía del amor propio para poner la satisfacción de uno al servicio de las necesidades de los demás sirvió de modelo a la Economía Política y al liberalismo naciente. El amor propio ilustrado se afirmaba así como norma política, mediada por el dispositivo emocional del comercio.
