- Autor
- Gustavo Caponi
- Revista
- PENSANDO - REVISTA DE FILOSOFIA
- Edição
- 11 / 22
- Ano
- 2020
- DOI
- 10.26694/pensando.v11i22.9864
- Páginas
- 73-87
- Idioma
- pt
La explicación de la acción se apoya, como cualquier otra explicación causal, en una teoría de fuerzas que le da sentido y fundamento. Una teoría causal tácita cuyos perfiles más generales intentaré elucidar, valiéndome de una doble analogía. Compararé a esa teoría de fuerzas de la acción con la teoría de Newton; pero la compararé, sobre todo, con otra teoría de fuerzas cuya composición es más semejante a la teoría que explica la acción: la Teoría de la Selección Natural. Como toda teoría causal, la Teoría Causal de la Acción supone un estado de fuerza cero que funciona como ideal de orden natural; una o más leyes consecuenciales fundamentales; y un repertorio de invariantes causales. En la Teoría Causal de la Acción, al igual que en la Teoría de la Selección Natural, esos invariantes no tienen estatuto nómico.
