- Autor
- Emiliano Exposto
- Revista
- Prometeica - Revista de Filosofía y Ciencias
- Edição
- 32 / 1
- Ano
- 2025
- DOI
- 10.34024/prometeica.2025.32.20501
- Páginas
- e20501 (1-15)
- Idioma
- es
El “postcapitalismo” es un paisaje extraño que condensa múltiples discusiones. Una de sus fuerzas conceptuales reside en la capacidad de interrogar la transición desde la sociedad capitalista hacia la construcción de una nueva sociedad. El problema, sin embargo, aparece cuando la imaginación de futuros cede en su necesidad de afrontar la angustia del enfrentamiento en el presente. El problema, en otras palabras, es olvidar los sueños y las pesadillas de las revoluciones. En la actualidad ciertos debates postcapitalistas ocluyen la violencia en las estrategias de ruptura con el capitalismo. Y esta operación también es válida para el deseo: las políticas liberacionistas del deseo en ocasiones escamotean el temblor de la ruptura subjetiva con las formas dominantes del sujeto. Ruptura que implica un nivel de violencia cuya intensidad oscila entre el desgarramiento afectivo, la implosión colectiva y la demolición personal. Violencia que evidencia un obstáculo insoportable: el malestar de saber que con la voluntad no alcanza y que el pensamiento debe verificarse en la polvareda del mundo. Pero este texto no es la excepción. Está plagado de preguntas para intentar plantear de forma materialista una cuestión transicional relegada en la reflexión estratégica: el problema del deseo. Mi hipótesis es que la subjetividad postcapitalista queda en las puertas del infierno, en el umbral del tránsito, si no asume que una vida política es aquella que puede romperse. Aquella dispuesta a un gesto abismal: deshacer las categorías capitalistas que nos habitan y reproducimos, incluso cuando las combatimos.
