- Autor
- Romina Rekers
- Revista
- ethic@ - An international Journal for Moral Philosophy
- Edição
- 22 / 1
- Ano
- 2023
- DOI
- 10.5007/1677-2954.2023.e97442
- Páginas
- 295-311
- Idioma
- pt
Una vez que se desarrollen vacunas efectivas contra la enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19), estas serán escasas. Esto plantea la cuestión de cómo distribuirlas equitativamente entre países. La asignación de vacunas entre países plantea cuestiones complejas y controvertidas que involucran la opinión pública, la diplomacia, la economía, la salud pública y otras consideraciones. Sin embargo, muchos líderes nacionales, organizaciones internacionales y productores de vacunas reconocen que un factor central en esta toma de decisiones es la ética [1, 2]. No obstante, se ha avanzado poco en la definición de lo que constituye una distribución internacional equitativa de vacunas. Muchos han respaldado la “distribución equitativa de la vacuna contra el COVID-19” sin describir un marco o sin ofrecer recomendaciones [3, 4]. Se han presentado dos propuestas sustantivas para la asignación internacional de una vacuna contra la COVID-19, pero presentan graves fallas. Ofrecemos una propuesta más éticamente defendible y práctica para la distribución equitativa de la vacuna COVID-19: el Modelo de la Prioridad Equitativa.
